La concepción tradicional de “desarrollo”, que hace énfasis principalmente en el crecimiento económico de las naciones, ha sido revisada repetidamente en el último siglo y se ha encontrado que, al hablar o definir el desarrollo en comunidades marginadas, se tiene una visión por demás limitada.
Sin pretender en ningún momento proveer una definición universalmente aplicable de desarrollo, el CITRO afirma que éste debe caracterizarse también a través de conceptos cualitativos. La actitud de una comunidad hacia sí misma y hacia su medio ambiente constituye un mejor indicador de su grado de desarrollo que su producción anual.
Al hablar de desarrollo tiene que hablarse de calidad de vida, de la satisfacción de necesidades básicas, tanto individuales como colectivas. El desarrollo no puede entenderse como una condición definida en términos de lo que una sociedad posee, sino en función de la capacidad para usar lo que tiene con miras a mejorar sus condiciones de vida. |